Hace apenas un año que comenzó esta nueva etapa de mi vida, de la mía y la de mi pareja, sus hijas, su ex-mujer y la pareja de ella. Y todo tiene un proceso, lento, y que no sabemos a donde nos lleva, pero sin duda todos miramos por el bienestar de las niñas, las pequeñas tienen 5 y 10 añitos, y parece que poco a poco van entendiendo la situación familiar que las rodea.
Siempre me han gustado los niños, así que para mi la idea de que mi pareja tuviera hijas no me suponía ningún tipo de problema. Supongo que el caso de que sea adoptada por parte de mi padre y de que siempre me haya brindado absolutamente todo, tiene mucho que ver con el hecho de no dar importancia a la situación que se me planteaba. Aunque en mi vida me imagine en esta tesitura.
Siempre me han gustado los niños, así que para mi la idea de que mi pareja tuviera hijas no me suponía ningún tipo de problema. Supongo que el caso de que sea adoptada por parte de mi padre y de que siempre me haya brindado absolutamente todo, tiene mucho que ver con el hecho de no dar importancia a la situación que se me planteaba. Aunque en mi vida me imagine en esta tesitura.
Lo primero que debemos tener claro es que no es necesario convertirse en la amiga de la ex de tu pareja, aunque si así fuera, al menos una amistad cordial, pues sería lo más sano para todos. Pero sea cual sea tu situación, lo primero que debes hacer, es entender y asimilar que siempre formará parte de tu vida, si has tomado la decisión de quedarte con tu pareja y formar una nueva vida, debes aprender a vivir con ello, y que aun formará mas parte de tu día a día si vive en la misma ciudad. En mi caso existe la posibilidad de un trato cordial y "apacible", dentro de lo posible y ello ayuda mucho en la convivencia, aunque no por ello diré que todo es un camino de rosas, ya que en ocasiones la madre de las pequeñas lo pasa mal, y a pesar de no conocerme, algunas veces tiene desprecios hacia mi persona. Pero sinceramente no lo tomo muy a pecho, ya que imagino, o intento imaginar la sensación y sentimientos que puede estar pasando en ciertos momentos, ante la incertidumbre y el miedo a lo desconocido, en este caso mi persona. Por eso a todas aquellas madres y padres, que su antigua pareja tiene una nueva relación me gustaría decirles, desde el corazón:
"¡ALEGRATE! no sientas en ningún momento que ocupan tu lugar, porque tu siempre serás la madre o padre, y eso nadie, absolutamente nadie, te lo puede quitar. Enseña a tus hijos a respetar a esa mujer o a ese hombre, si lo quieren, déjalos sentir amor hacia ellos, ten claro que jamás se podrá igualar al tuyo, pero puede ser grande, bonito y positivo en sus vida, intenta mirarlo desde el puto de vista en que ahora tus hijos tienen una persona más, que los va a querer, a cuidar y que se preocupara y buscara su felicidad y bienestar, que tus hijos tienen derecho a ser queridos y que esa persona puede incluso ayudarte si es necesario.¿Qué mejor que un poco de apoyo?"
La realidad es que en ocasiones, los que estamos en este otro lado, las parejas de los papas, nos sentimos un poco temorosos, como seres humanos que somos, sobre el devenir del tiempo y el miedo a lo que pueda ocurrir. Pero creo que esta experiencia es única e inmensa... Porque sí, ser "madrastra" es una experiencia única, es como recobrar una parte de la infancia, es querer y abrazar, es amar y emprender un viaje nuevo, que tiene momentos que una esta perdida, no sabe quién es, qué es o para qué esta en este lugar, pero si sabe que lo que tiene dentro de su corazón es un amor incondicional y que cada día es mas inmenso. Quizá debido a la suerte que he tenido, de que el padre, de estos dos grandes soles que forman ahora parte de mi vida, el hombre al que adoro, sea un hombre con ideas claras y que entiende el amor que llego a tener dentro de mi hacia ellas, todo es más hermoso. Me parece que es imposible no quererlas, no preocuparme. En ningún momento intento interpretar un rol que no me corresponde, ni me corresponderá nunca, mi deseo en la vida de estas dos niñas, es ser su amiga, ser como su hermana mayor, una amiga incondicional, una persona especial. Ellas contarán siempre con todo el apoyo que pueda darles. He tenido la suerte de que me aceptan y me quieren, que me miran, ríen, buscan mi cariño e incluso cuando hablan con su papa por teléfono, en ocasiones, piden que me ponga yo para contarme su jornada.
No sé como se puede medir este sentimiento, pero los mayores sentimientos no tienen medida, ¿no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario